La entrerriana que reside en Suiza contó como se vivió el triunfo de Argentina

Sofía Navarro, oriunda de Rosario del Tala y radicada desde hace un año en Suiza, relató cómo siguió el partido de la Selección Argentina desde territorio suizo y compartió detalles sobre su vida en Europa.

Mientras la Selección Argentina continúa su participación en la competencia internacional de fútbol que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México, una entrerriana radicada en Suiza compartió cómo vivió el encuentro frente al seleccionado europeo y describió las diferencias culturales que percibe en torno al deporte.

En diálogo con el programa “Con todo al Aire”, Sofía Navarro, oriunda de Rosario del Tala, contó que actualmente reside en un pequeño pueblo del cantón de Berna y recordó el camino que la llevó hasta ese país. «Yo me fui de Tala cuando tenía 15, me fui con mi mamá y mis hermanos a Buenos Aires. Terminé el colegio allá y a los 19 empecé a viajar. Mi primer destino fue Brasil, después anduve por México, Italia, Nueva Zelanda y ahora estoy acá en Suiza», relató.

Lo que más extraña de Entre Ríos

 

Consultada sobre aquello que más extraña de su lugar de origen, Navarro aseguró que los pequeños hábitos cotidianos siguen muy presentes en su memoria. «A mí me gustan mucho los domingos, salir a caminar y sentir ese olorcito de asado, a humo, esa sobremesa del domingo», comentó.

 

La entrevistada también señaló que hay comidas típicas argentinas que aún no logró reemplazar. «Unas buenas empanadas, honestamente, acá nunca he comido, un buen sándwich de miga», afirmó, y agregó que también extraña «poder salir a un barcito, tomar una cerveza y escuchar diferentes conversaciones en español, o hasta que te den el vuelto en caramelos».

Sobre su presente en Suiza, explicó que vive en Wengen, un pueblo turístico de montaña al que únicamente se puede acceder en tren. «Es un pueblo donde solamente se puede llegar en tren, acá autos no hay, solamente están las trafic eléctricas de los hoteles que buscan a la gente en la estación», describió.

 

La madrugada del partido

 

Respecto al partido entre Argentina y Suiza, Navarro contó que siguió el encuentro junto a otros argentinos residentes en ese país. «Nos juntamos con amigos, éramos ocho o nueve acá en casa. El partido fue a las tres de la mañana, así que requería hacer una buena siesta porque al otro día todos trabajábamos», explicó.

Asimismo, relató que la reunión mantuvo algunas de las costumbres argentinas. «Esta vez fue con unos ricos mates y con algo para picar. El cerebro no entendía nada qué hacíamos comiendo a las tres de la mañana, pero era más por el folclore de estar mirando el partido», comentó.

 

Sobre el ambiente previo al encuentro, sostuvo que entre los suizos existía expectativa, aunque también mucho respeto por el seleccionado argentino. «Habían subido en el diario de acá un Messi gigante y todos los suizos estaban alentando por él. Eran conscientes de que se estaban enfrentando a una selección muy fuerte», indicó.

 

La mirada de los suizos sobre el fútbol

 

Al comparar la manera de vivir el fútbol entre ambos países, la entrerriana remarcó que las diferencias son muy marcadas. «No viven el fútbol de la misma manera que lo vivimos nosotros. Su cultura es un poco más estructurada, de no demostrar tanto las emociones», explicó.

 

En ese sentido, sostuvo que el deporte que despierta mayor pasión en esa región es el esquí. «Nacen con los esquíes puestos. Es increíble cómo esquían y la velocidad que logran. Acá en el pueblo donde estoy se corre el Mundial de esquí, entonces la gente es mucho más aficionada a ese tipo de deportes que al fútbol», señaló.

 

Consultada sobre las repercusiones que tuvo el resultado entre los ciudadanos suizos, Navarro comentó que no percibió manifestaciones públicas de enojo, aunque sí algunas muestras de disconformidad. «Una de las jefas del hotel donde trabajo se levantó a ver el partido y nunca nos hizo llegar una felicitación. Fue como que estaba en desacuerdo con cómo había sido el partido, pero quedó todo en un silencio», relató.