- 6 de octubre del 2026
Argentina se acerca a un récord de consumo de huevos anuales por habitante y Entre Ríos acompaña con más producción
El productor crespense Héctor Eberle confirmó que Argentina se encamina a alcanzar un nuevo récord mundial de consumo de huevos con un estimado de 430 unidades anuales per cápita para 2026, un 8% más que las 398 registradas en 2025.
El crecimiento del consumo de huevos en Argentina tiene a Entre Ríos como uno de sus principales territorios proveedores. Con una actividad que se expandió desde el tradicional núcleo de Crespo hacia otras zonas de la provincia, el sector acompaña una demanda que, según las cifras citadas por el productor crespense Héctor Eberle, ronda los 430 a 440 huevos anuales por habitante.
En diálogo con el programa «Con todo al Aire», el integrante de la empresa Siete Hermanos e integrante de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), describió el cambio que experimentó este alimento en las últimas décadas. “El huevo, de pasar a ser un producto criticado en general por el tema de la generación de colesterol, ha pasado a ser en los últimos años un producto realmente aconsejable para el consumo humano”, expresó.
Eberle vinculó esa nueva valoración con el crecimiento de la demanda y sostuvo que actualmente el huevo tiene una presencia cotidiana en la alimentación. “Hoy es un producto que forma parte de la dieta de las personas”, con el surgimiento de comercios donde exclusivamente se venden huevos, tal como se puede ver en la propia ciudad de Concordia.
Una demanda que impulsa la producción
El empresario afirmó que Argentina se encuentra entre los países de mayor consumo por habitante. “Estamos cerca de los 430, 440 huevos en las últimas mediciones de la Cámara de Productores Avícolas”, indicó, al describir la tendencia que encamina al país hacia una nueva marca mundial.
Ese incremento tuvo su correlato en la capacidad productiva. Según detalló, el plantel nacional pasó de alrededor de 40 a 42 millones de gallinas hace una década a un volumen de entre 65 y 68 millones.
Dentro de ese escenario, Entre Ríos mantiene un papel relevante como proveedora de huevos para el mercado argentino. Eberle distinguió que Buenos Aires es la principal provincia productora de huevos, mientras que Entre Ríos ocupa el primer lugar en producción de pollos y también integra el grupo de los principales productores de huevos.
La expansión dentro de Entre Ríos
La actividad entrerriana conserva su principal desarrollo sobre la costa del Paraná, aunque su distribución territorial se amplió. “Estaba muy concentrado en la zona de Crespo, pero ahora se ha extendido un poco más hacia el centro de la provincia, y especialmente hacia el sur”, explicó.
Como ejemplos, mencionó las áreas comprendidas entre Victoria y Diamante y los sectores que se extienden desde Victoria hacia Gualeguay. “Hoy hay grandes explotaciones de producción de huevos, y antes esa zona no existía, sino que era eminentemente agrícola-ganadera”, sostuvo.
La trayectoria de su propia familia refleja parte de esa transformación. “Mi padre tenía unas 500 gallinas y de chiquito les dábamos de comer. Nuestra familia es productora de huevo de toda la vida”, recordó. Entre 1972 y 1974 comenzaron a construir los primeros galpones para alojar gallinas en jaulas.
Industria y mercados externos
Además del abastecimiento de huevos para consumo directo, Eberle destacó el desarrollo industrial. Estimó que entre un 8% y un 10% de los huevos producidos en Argentina se procesan y que una parte de ese volumen se destina a la exportación.
En el caso de Tecnovo, empresa de la que es gerente general, señaló que sus productos están habilitados para llegar a más de 35 países. Mencionó especialmente a Japón y afirmó que “tenemos condiciones como para abarcar los mejores mercados”.
Sin embargo, consideró que todavía existe margen para ampliar esa participación. Comparó el procesamiento argentino con el de otros países, donde, según precisó, alcanza entre el 30% y el 35% de la producción.
El peso del transporte
Para las granjas entrerrianas, uno de los factores que condiciona la competitividad es la distancia hasta los grandes centros de consumo. Eberle explicó que una parte de la producción provincial debe trasladarse a Buenos Aires para encontrar mercado.
El flete también incide sobre los insumos. Aunque destacó la producción entrerriana de soja y maíz, señaló que parte del maíz utilizado por la avicultura llega desde otras provincias. “Ahí tenemos costos adicionales”, advirtió.
Finalmente, el productor subrayó la importancia de los controles sanitarios y expresó preocupación por el contacto que pueden tener las aves de traspatio con aves silvestres. Planteó ese punto como uno de los aspectos que requieren atención para sostener el desarrollo de la actividad.
