- 26 de mayo del 2026
Un entrerriano se consagró campeón con Belgrano de Córdoba
Su camino al fútbol grande fue muy distinto al de la mayoría: trabajó como albañil y guardavidas antes de llegar a Primera División.
La historia de Leonardo Morales parece salida de una película. Hoy disfruta de la gloria deportiva con Belgrano, pero durante muchos años su vida estuvo lejos de los grandes estadios y de las divisiones inferiores de los clubes más importantes del país.
A diferencia del recorrido habitual de los futbolistas profesionales, Morales no pasó por academias ni captaciones tempranas.
Nacido en Villa Urquiza, comenzó a jugar de manera federada recién a los 19 años, mientras trabajaba como albañil y, durante los veranos, como guardavidas en la costa entrerriana.
El descubrimiento en un torneo nocturno
Todo cambió en el verano de 2010, cuando disputaba un torneo libre en Cerrito. Allí fue visto por Omar “Yiyo” Werner, histórico entrenador de la Liga de Fútbol de Paraná Campaña, quien quedó sorprendido por el despliegue físico y la intensidad del joven entrerriano.
En aquel certamen, Morales dejó de jugar como delantero y retrocedió unos metros para desempeñarse como volante derecho. Su forma de correr y jugar hizo que rápidamente le pusieran el apodo de “Pupi”, por su parecido con el histórico capitán de la Selección Argentina, Javier Zanetti.
Werner lo invitó a entrenar en Deportivo Tabossi y, tiempo después, Morales apareció en una motocicleta tras recorrer cerca de 80 kilómetros desde Villa Urquiza para sumarse a una práctica. Desde ese momento, su carrera comenzó a despegar.
El salto al profesionalismo
En 2011 se consagró campeón con Deportivo Tabossi en la Liga de Paraná Campaña y posteriormente pasó por Belgrano de Paraná, donde disputó la Liga Paranaense y el Torneo Federal B.
El crecimiento futbolístico continuó en Atlético Paraná, institución con la que jugó la Primera B Nacional. Sus buenos rendimientos despertaron el interés de Patronato, que lo incorporó para competir en la máxima categoría del fútbol argentino.
Sin embargo, en Patronato no tuvo oportunidades y decidió bajar nuevamente de categoría para defender los colores de Santamarina. Allí recuperó continuidad y volvió a destacarse.
Tiempo después recibió el llamado de Gimnasia y Esgrima La Plata, impulsado por el entrenador Hernán Darío Ortíz, quien ya lo conocía de su paso por Atlético Paraná.
Una carrera marcada por las oportunidades
En Gimnasia logró consolidarse y atravesó uno de los capítulos más importantes de su carrera. Incluso llegó a ser dirigido por Diego Armando Maradona, otra experiencia inolvidable para el defensor entrerriano.
Tras varios años en el “Lobo”, Morales desembarcó en Córdoba para sumarse a Belgrano, donde hoy es una pieza clave del equipo dirigido por Ricardo Zielinski y uno de los futbolistas más destacados del plantel.
La historia de Leonardo Morales demuestra que no existe un único camino para llegar al fútbol grande. El entrerriano que comenzó jugando torneos nocturnos mientras trabajaba como albañil y guardavidas terminó dando la vuelta olímpica en uno de los clubes más importantes del interior del país.
FUENTE: Análisis Digital
